Enojo por la reforma migratoria no significa que los Latinos no debemos votar

1ero de Mayo en El Salvador: Es el Día del Trabajador, mejor conocido como May Day por la mayoría del mundo. Estoy en la capital de mi país natal, San Salvador, mientras 250,000 personas marchan en las calles por los derechos del trabajador. A esta multitud de miles de personas, recuerdo que el orador les dijo:

“Hoy, no solo estamos marchando por los derechos del trabajador, también estamos marchando por los derechos de nuestros hermanos y hermanas indocumentados en los Estados Unidos. Por primera vez, Latinos en Latino América y en los Estados Unidos no son mexicanos, guatemaltecos o paraguayos. Todos somos Latinos”.

De acuerdo a CNN, cerca de un millón de personas marcharon y manifestaron ese día a través de ciudades principales en los Estados Unidos. En aquel momento, el Congreso estaba debatiendo leyes de inmigración propuestas que cambiarían ser una persona indocumentada en América de un delito a una felonía.

Ese día decidí que ya no podía quedarme sentado viendo cómo millones de indocumentados son tratados como criminales por tan solo querer una mejor vida para sus familias y ellos mismos.  Así que regrese a Las Vegas, llene las formas para convertirme en ciudadano y me involucre en la política. Ahí fue cuando comenzó mi carrera.

En el año 2006, Fui voluntario para unas cuantas campañas y vi al Congreso cambiar de una mayoría Republicana a manos Demócratas. En el año 2007, me uní al Nevada State Democratic Party para ayudar a involucrar a los Latinos en el caucus del año 2008. En ese mismo año también dirigí a una organización que registro y luego movilizó a miles de votantes Latinos. En Noviembre de ese año, el voto Latino ayudo a elegir al primer presidente Áfrico-Americano de los Estados Unidos de América. Fue un momento de mucho orgullo para mis colegas y yo.

291583692_b9595f2c8e_z.jpg

En el año 2009, conseguimos el derecho al trabajo. Organizamos una coalición de activistas de reforma migratoria para asegurarse que el presidente cumpliera su promesa al pasar la reforma integral de inmigración en su prime termino. Cuando eso no sucedió, peleamos para llevar a Latinos a las urnas de nuevo. En el año 2012, nos esforzamos para lograr que los Latinos votaran y re-eligieran al presidente. Y lo hicimos.

Una vez más, tratamos de conseguir la reforma migratoria. En el año 2013, nos acercamos más. Con la ayuda de unos pocos Republicanos, una reforma integral de inmigración paso en el Senado. Aun así el liderazgo del partido Republicano se reusó a presentar el proyecto a la Cámara de Representantes. Y aquí seguimos.

Comparto esta historia porque entiendo el enojo que siente la gente hacia el presidente. Yo también estoy molesto. Después de años de trabajar para sus campañas, organizar mi comunidad para apoyar sus pólizas y elecciones, la reforma migratoria ha sido retrasada de nuevo.

La verdad es que debemos estar molestos; tenemos el derecho de señalar, de una manera fuerte, que rompió sus promesas una y otra vez. Que nos ha hecho a un lado una vez más.

Pero esta no es razón para que los Latinos no voten en estas elecciones. Nos tenemos que levantar, sacudirnos y seguir luchando. Tenemos que mantenernos activos y hacer responsables al próximo congreso y presidente, y no podemos hacer eso si no votamos.

Si no vamos a las urnas esta elección, los Republicanos ganaran- no solo electoralmente, pero también estratégicamente.  Dirán que ignorar a los Latinos, y hasta ir en contra de los deseos de los votantes Latinos, no tiene repercusiones. Si nos rendimos nuestra voz ahora, nunca más será escuchada.

El camino no será fácil, pero si dejamos de votar ahora, nu


Be the first to comment

Please check your e-mail for a link to activate your account.